"EN EL BORDE"
- :::iON::: SEGURO CONSCIENTE
- 17 dic 2022
- 2 min de lectura
¿Hay un afuera y un adentro? ¿Existe un borde? ¿Quién legitima los límites?
¿Se puede correr la línea divisoria de esas partes demarcadas?
Estar en el borde es riesgoso, si se desconoce de que lado se quiere estar, falta de convicción, atracción por los extremos, estabilidad forzada o incertidumbre obligada son opciones falsas para el que posee algunas claves que habilitan al ser humano en la adquisición de altos conocimientos.
Un mapa, un territorio, un techo, un piso, todo está llamado a modificarse, podemos pensar que pisamos el suelo de un pais con sus leyes y fronteras o simplemente que posamos nuestros pies en la madre tierra, esa nave que girando en derredor del sol cumple un rol celeste que comienza y continúa mas allá de los alcances vitales de un habitante terráqueo promedio.
Intraterrestre, extraterrestre, multidimensional, asumiendo con criterio que existen mundos mentales superpuestos....todo ello también habla de bordes...y de conexiones, aduanas que habrá que franquear con conocimientos apropiados y credenciales que permitan la transición natural entre mundos.
Ampliar la propia capacidad, osando lo que se quiere conociendo lo que se puede....es correr esa franja, ese cerco que transforma en ajeno aquello que puede ser propio, tomando el fuego de los dioses a la usanza de Prometeo, iluminando zonas que aún son ámbitos oscuros.
El arte es estar en el borde sin ser foráneo del mundo en el que se vive sabiendo que es menester expandir las propias fronteras para crecer bio-psico-espiritualmente... en la medida que se vaya sintiendo este llamado consideramos propicio poner manos a la obra.
Si conscientemente voy haciendo...entonces asciendo, salgo del laberinto, de un modo directo puedo entonces correr cualquier borde. Un camino vertical, la salida de arriba, construyendo la propia escalera.
Previamente es necesario un encuentro con el mundo interno, un descenso podría decirse mas allá del borde inferior, reconociendo donde empiezo realmente a ser, ese mundo interno una vez descubierto puede volverse propio y desde allí, desde esa fortaleza interna podrá montarse una base sólida donde apoyar la escalera espiralada para intentar el ascenso hasta bordes aún no visibles desde la altura limitada.
Anhelamos para nuestros lectores en este nuevo inicio de ciclo un ascenso sin límites desafiando cada borde que se presente.

:::iON:::
JORGE OSCAR NOVELLO


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